Foto: comunidadaula.files.wordpress.com
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Detenernos a observar algunos países que no son potencias mundiales y no cuentan con el poderío militar ni económico de los grandes imperios nos muestra que pese a esto en los últimos años han emergido como grandes economías aun en épocas de crisis, a la vista encontramos a Brasil, Chile, Argentina y el caso especial de Colombia que se encuentra en un resurgir luego de décadas estancada por la mano del narcotráfico. Todos estos países si nos detenemos a observarlos encontramos algo en común una cultura propia fortalecida, una identidad Cultural y de sus raíces.

¿Puede un pueblo conseguir el desarrollo siendo la réplica barata de otra cultura? para que queremos una réplica barata cuando podemos pagar por lo que vale la pena. Cuando un país pierde sus valores culturales y desaparece la insignia que le marca la diferencia frente a los demás perdiendo valor frente al mundo, da lo mismo conocerlo o no, se convierte en la aldea de los grandes imperios donde guardan sus basuras y todos los elementos negativos son adquiridos, muy pocos positivos quedan absorbidos culturalmente.

Cuando un ciudadano renuncia a sus herencias culturales, a sus elementos nativos por absorber la transculturación de manera negativa y denigrante hacia la suya se convierte en un inmigrante del mundo, sin identidad ni elementos que los lleven a ser alguien que sobresalga en cualquier sociedad en base a lo que es, a lo que ha logrado y los elementos que haya alcanzado.

Encontrarnos con el caso de grandes estrellas que han salido de países que no son considerados potencias mundiales y manteniendo siempre sus raíces a la vista del mundo han logrado ser grandes aún viviendo en tierras extranjeras como son: Juan Luis Guerra, Celia Cruz, Juanes, Óscar de la Renta, Juan Marichal…estas celebridades mundiales de diferentes países, algunos ya han partido pero su legado sigue vivo, nunca negaron sus raíces y al contrario con orgullo enaltecieron su patria, el mundo por eso los hizo grandes dos veces, pues lograr una trascendencia mundial viniendo de países pequeños enaltece más sus logros.

No importa a donde vayas, donde decidas emprender tu vida, no te olvides de donde vienes, lo que fuiste y la patria que te vio nacer, para esas potencias extranjeras siempre serás un inmigrante más que llego buscando mejor vida, si triunfas en base a lo que eres y sin negar lo que fuiste la gloria será más grande. La transculturacion es una falta de identidad que termina afectando el autoestima y el amor propio ya que estas tratando de ser lo que no eres y de borrar un pasado que llevaras en los hombros mientras respires.

Tu cultura es tu identificación ante el mundo no la cambies por dos pesos y una reputación por el suelo.

Audi Rodríguez

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