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Hemos llegado a una parte del camino donde debemos detenernos y mirar atrás, observar que ha desencadenado los males sociales que cada día nos golpean más fuertes y se salen del control de nuestras manos. En los últimos años los hechos de violencia y asesinatos hacia la mujer son incontrolables e indignantes, muchos quieren buscar en el agua, en la comida y hasta en lo que respiran la causa a estos males y no terminan de darse cuenta que parte de la respuesta la tenemos solo mirando hacia atrás.

Una cultura que por años a criado a sus niñas con la frase “Búscate un hombre bueno, que te mantenga”, desde pequeñas vamos condicionándolas de que su finalidad y objetivo debe ser el dinero, la dependencia de un hombre y que no hagan el mínimo esfuerzo por perseguir sus metas y tener todo lo que desean en base a su esfuerzo, simplemente un hombre les resolverá eso, bien pudiera encontrarse aquí el origen de muchos males, mujeres que terminan haciendo todo por dinero, hasta llegar al punto de la denigración propia, aguantar maltrato físico, verbal y el trato como mercancías por el miedo a perder ese hombre bueno que mami tanto decía “que me mantenga”.

Estamos criando carnadas para una sociedad que ha entendido el mensaje subliminal y por eso vemos hombres en busca del dinero cueste lo que cueste pues la sociedad le envía un mensaje “Si no tienes dinero no tendrás la mujer que quieres”, vamos convirtiendo esto en un mercado donde alguien paga y otro recibe, al final si me fallas en el negocio me siento en la libertad de quitarte la vida pues le han dicho siempre que es ‘SUYA’ porque el la mantiene. Matrimonios pantalla, familias falsas e hijos que pagan el precio de esta negociación son parte de los resultados que nos deja todo esto.

Las grandes oportunidades que han traído los nuevos tiempos para la mujer donde esta tiene la oportunidad de ocupar altos cargos jerárquicos con ingresos superiores al de sus parejas ha creado una nueva generación de mujeres independientes que se dan su valor y marcan sus límites, pese a esto es largo el camino que hay que recorrer para ir dando un giro a este daño que a tan corta edad le vamos haciendo a las niñas, enseñándoles que el dinero lo es todo y que su felicidad estará en alguien que le resuelva económicamente.

Si no educamos los niños de la manera correcta, pagaremos un alto precio por sus acciones en el mañana.

Audi Rodríguez

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1 Comentario

  1. Lamentablemente esta es la triste realidad de los padres que no tienen conceptos y que al final de todo los hijos serán los más perjudicados. Que pena!!!!!!! Dios mío a donde llegaremos pensando de esta forma….

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